MIS
COSAS
Podría hablar del por qué de mis
pinturas, pero pienso que deben ser interpretadas
por cada uno, desde sí mismo y, si conectan
con alguien, que sean tan suyas como mías
al pintarlas. También podría hablar
de las técnicas y de cómo conseguir
con sutileza una veladura, pero para ello ya están
expuestos los trabajos. Por todo ello mejor os
cuento cómo empecé a pintar y cómo
ha ido transcurriendo el tiempo.
Nací en Andujar, Jaén, en el 59,
y desde que yo recuerdo, siempre me expresé
bien con lápices y pinceles. Años
después comencé a ir a la escuela
de Artes y Oficios de Jaén, donde conocí
a gente metida en las mismas cosas que yo y, especialmente,
a D. Fausto Olivares, que por aquellos entonces
daba clases de dibujo. Fausto fue algo más
que un profesor; nos mostraba sus trabajos en
su estudio y constantemente planteaba polémicas
acerca de pintura actual... o de entonces, que
hace ya unos años. Nos influyó mucho
a todos con su disciplina implacable en el dibujo,
la sujeción a ciertas normas, así
como la libertad en el ánimo de expresión
de sus trabajos.
Al mismo tiempo, la mayor parte de nosotros frecuentábamos
el taller de Pepe Gabucio, a quien recuerdo como
la persona que me descubrió un mundo lleno
de matices y sutilezas: la calidad de la pincelada,
lo sutil de un color sucio, cómo utilizar
una buena mancha... ¡Me enseñó
a ver!
Con todo este grupo, muy joven, próximos
a ingresar en Bellas Artes, organizamos varias
exposiciones:
Colectiva Jabalcuz, 1978.
Colectiva Jabalcuz, 1981.
Estudiando ya en Sevilla:
Colectiva Jabalcuz, 1983.
y con otros:
Salón de Otoño de Sevilla, 1983.
Colectiva Escuela de Bellas Artes, 1984.
Las influencias que recibí de distintas
personas fue muy enriquecedora. En esos años
tuve la suerte de encontrarme con Larrondo, Carmen
Laffón, Pérez Aguilera, Carlos Villalobos,
Gaspar Cortés Zarrías... y tantos
otros.
Después vine a Extremadura... y siempre
he tenido la necesidad de pintar. Creo que la
necesidad de decir cosas provoca cambios y da
imagen a los sueños.
Pese a ello, y otras cosas, no volví a
exponer durante años. He seguido pintando
y mis cuadros han sido cada vez más íntimos.
He expuesto de nuevo hace un par de años,
un poco empujada por amigos, aunque reconozco
que la idea me resultó atractiva. Fue en
el "Corral de las Cigüeñas",
aquí en Cáceres, en el 97, una exposición
individual. Después, en el 98, participé
en una colectiva allí mismo.
Aquello fue una invitación a seguir. Y
hoy estoy aquí, con agrado hacia todos
los que se estén molestando en leer y ver
estas cosas
mías.
Isabel
Ramos